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CEC-España defiende el derecho de los consumidores a tener una mayor información sobre el impacto medioambiental de los bienes y servicios

El Día Mundial de los Derechos del Consumidor reivindica la lucha contra la contaminación por plástico

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  • La desaparición de la obsolescencia programada y el aumento de la capacidad de los consumidores para reparar los productos, claves para un consumo más sostenible.
  • Desde el uno de enero, en España, solo podrán entregarse bolsas de plástico ligeras o muy ligeras al consumidor si son de plástico compostable. Los plásticos de un solo uso desaparecerán este año de la Unión Europea.

El Centro Europeo del Consumidor en España (CEC-España) conmemora este año el Día Mundial de los Derechos del Consumidor en un contexto en el que cada vez es más necesario que tanto instituciones como empresas y personas consumidoras adopten más medidas para transformar las prácticas de producción y consumo actuales en modelos sostenibles. De ahí que el tema elegido este año para el Día Mundial de los Derechos del Consumidor haya sido la “Lucha contra la contaminación por plástico” ya que, aunque se trata de un material muy útil, su consumo y forma de producción -especialmente el plástico de un solo uso- se ha vuelto insostenible, afectando al ecosistema y poniendo en riesgo la salud. Para dinamizar este cambio, las instituciones europeas están promoviendo un modelo de economía circular, incluyendo una nueva gestión circular de residuos o el modelo de las “7R”: reflexionar, rechazar, reducir, reutilizar, reciclar, reparar y reemplazar.

En esta línea de trabajo y con el objetivo de conseguir la neutralidad climática en la Unión Europea (UE) en el año 2050, la Comisión Europea propuso -en marzo de 2020- un nuevo Plan de Acción de Economía Circular enfocado en la prevención y la gestión de residuos. Este Plan, junto con otras medidas adicionales que los eurodiputados quieren establecer para reducir los residuos, supone que la actual economía basada en "coger, fabricar y eliminar" se transforme necesariamente en una economía neutra en emisiones de carbono, ambientalmente sostenible, libre de tóxicos y completamente circular.

Para ello, deberán aumentarse rápidamente todos los esfuerzos que se están realizando para reducir la huella ecológica por el uso y consumo de materiales. De ahí que el Parlamento Europeo reclamara el pasado 9 de febrero medidas más estrictas sobre consumo y reciclaje, una regulación adicional para sectores clave como el textil, los plásticos, el embalaje y la electrónica; así como objetivos vinculantes para 2030 de huella ecológica por uso y consumo de materiales. En esta misma línea de trabajo, la Comisión Europea ha propuesto extender también la directiva sobre diseño ecológico a los productos no relacionados con la energía. Una propuesta que los eurodiputados quieren que esté vigente este mismo año, lo que conllevaría el establecimiento de estándares específicos para garantizar que los productos comercializados en la UE tengan un buen rendimiento, sean duraderos, reutilizables, reparables, no tóxicos, actualizables y reciclables, además de contener material reciclado y haber sido fabricados mediante un uso eficiente de recursos y energía.

Derecho a recibir información sobre el impacto medioambiental

En este contexto, no solo deben introducirse cambios en los actuales modelos económicos, también deberán realizarse profundos cambios en la forma de consumir, al tiempo que deben actualizarse los derechos de las personas consumidoras con el fin de adecuarlos al nuevo modelo de consumo sostenible. De esta forma, el Centro Europeo del Consumidor en España apela a la necesidad potenciar el derecho de las personas consumidoras a recibir una información adecuada, completa y real sobre el impacto medioambiental de todos los productos y servicios que adquieren. Para ello, serían necesarias nuevas y urgentes medidas para luchar contra el "lavado verde" (del inglés, Green-washing), es decir, la práctica que realizan algunas empresas para hacer creer a los consumidores que una compañía es más sostenible de lo que realmente es.

Derecho a reparar

Asimismo, CEC-España destaca la urgencia de desarrollar políticas eficientes que permitan luchar contra la obsolescencia programada, mejorar la durabilidad y la capacidad de los consumidores a reparar los productos de forma sencilla y asequible mediante un revisado y nuevo "derecho a reparar”. De esta forma, se contribuiría con la promoción de una economía más sostenible y el fomento de una cultura de consumo basada en la reparación, la reutilización y los productos de segunda mano. Para ello, sería necesario garantizar un mejor acceso a la información sobre la reparación de productos, a través de un etiquetado que incluya aspectos como la durabilidad o la posibilidad de reparación de los productos no solo mediante determinados diseñadores o distribuidores, sino también en el propio hogar o en establecimientos locales e independientes dedicados a esta práctica. Igualmente importante sería reforzar los derechos de los consumidores mediante la existencia de garantías específicas que cubran tanto los arreglos como los recambios.

Estrategia Europea para el plástico en una economía circular.

Según la estimación de la Fundación Ellen Macarthur, en 2050 los océanos podrían contener más plásticos que peces. A pesar de que en la actualidad se continúa utilizando el plástico con mucha frecuencia, su impacto en la naturaleza y la salud humana está obligando a replantear su uso y la gestión de sus residuos. Según el Servicio de Estudios del Parlamento Europeo, en 2018, la cantidad de plásticos que había en los océanos superaban los 150 millones de toneladas y se estima que entre 4,8 y 12,7 millones de toneladas de plástico acaban en los océanos todos los años. Según datos de la Comisión Europea, cerca del 50% de la basura marina es plástico de un solo uso, el 27% son residuos plásticos de equipo de pesca, el 18% son residuos no plásticos y el 6% otros plásticos.

Con el objetivo de reducir este impacto negativo, la Comisión Europea adoptó en enero de 2018 una estrategia europea para el plástico en una economía circular en la que se plantea que en 2030 todos los envases de plástico sean reciclables y que se reduzca el consumo de plásticos de un solo uso y el uso de microplásticos. Además, las nuevas normas previstas en la Directiva 2019/904 de 5 de junio de 2019 relativa a la reducción del impacto de determinados productos de plástico en el medio ambiente prohíben los plásticos de usar y tirar cuando existan otras alternativas. La nueva legislación busca la recogida del 90% de botellas de plástico en 2029 a través de, por ejemplo, sistemas de reembolso. Incluye también que en 2025 el 25% del plástico de las botellas sea reciclado y el 30% en 2030. Asimismo, deberán incluirse advertencias sobre el impacto medioambiental en el etiquetado de los cigarrillos con filtros, vasos de plástico, toallas sanitarias, toallitas húmedas y compresas higiénicas. Estas nuevas reglas deberán incorporarse en el ordenamiento jurídico de los Estados miembros, a más tardar, en julio de 2021.

En lo que se refiere a las bolsas de plástico de usar y tirar, España transpuso la Directiva de 2015/720 sobre la reducción del consumo de bolsas de plástico ligeras a través del Real Decreto 293/2018, de 18 de mayo, sobre reducción del consumo de bolsas de plástico y por el que se crea el Registro de Productores. Con esta norma, desde julio de 2018 quedó prohibida en nuestro país la entrega gratuita a los consumidores de bolsas de plástico en los puntos de venta de bienes o productos, a excepción de las bolsas de plástico muy ligeras y de las bolsas de plástico con espesor igual o superior a 50 micras con un porcentaje igual o mayor al 70% de plástico reciclado. No obstante, en relación con las bolsas de plásticos ligeras y muy ligeras, esta misma norma establece que, desde enero 2021, solo se podrán entregar si son de plástico compostable.

En cuanto a los plásticos de un solo uso, el Parlamento Europeo aprobó en marzo de 2019 el acuerdo alcanzado con el Consejo de la UE mediante el cual, este tipo de productos estarán prohibidos en la UE a partir de 2021.

Productos plásticos que deberán desaparecer este año:

  • Cubiertos de un solo uso (cucharas, tenedores, cuchillos y palillos).
  • Platos de un solo uso.
  • Pajitas.
  • Bastoncillos de algodón para los oídos.
  • Palitos para sostener globos.
  • Plásticos oxodegradables y contenedores alimenticios y tazas de poliestireno.

Sobre el Día Mundial de los Derechos del Consumidor

El Día Mundial de los Derechos del Consumidor se celebra cada 15 de marzo y tiene como origen el discurso que el presidente John Fitzgerald Kennedy pronunció en 1962 ante el Congreso de los Estados Unidos de América. Allí, se pusieron de manifiesto algunas ideas que, 59 años después, siguen vigentes: «Ser consumidor, por definición, nos incluye a todos. (…) Somos el grupo económico más grande en el mercado, que afecta y es afectado por casi todas las decisiones económicas públicas y privadas... pero somos el único grupo importante cuyos puntos de vista, a menudo, no son escuchados».

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